No quiero que llegue el día, otra vez 21, otra vez ese maldito día en el que me dejaste para siempre, otra vez 21 de noviembre, en tan solo dos días hará un año, y no quiero. Te echo de menos cada noche, cada mañana y cada tarde, recuerdo tu cara a todo momento, y sueño hasta despierta contigo. Cada 21 me pregunto donde estarás, que harás y sobre todo como estarás, y me duele la vida no saberlo. Cada 21 de cada mes me pregunto si estarás bien, cada 21 de cada mes y cada día de los 365 días que tiene el año. Me duele la vida el no haber podido despedirme de ti, cada hora, cada minuto y cada segundo, recuerdo tus caricias y me mata el no haber podido estar en tus últimos suspiros contigo. Te echo tanto de menos que me duele hasta en el respirar, diste incluso lo que no tenías para que yo fuera feliz y lo único que quería yo es que no te fueras. Sé que donde quiera que estés me vigilas y intentas cuidarme lo mejor posible, lo sé porque me lo dice el corazón, que aún sin tenerme me sigues queriendo. Te lo diré cada 21 de cada mes, cada 21 de noviembre de cada año hasta que ya no tenga memoria, y te lo repetiré aunque no me oigas, ni me veas, ni me sientas, pues aunque no estés cerca, te quiero y te querré incluso más que nunca.
Te quiero abuela.