Porque vale la pena ser feliz

lunes, 17 de septiembre de 2012

No logro comprender el porque después de tanto tiempo me sigue importando tanto tu opinión y la de los demás. Algunos me dicen que les jodan y otros que me deje llevar. Y mi cabeza está saturada. Llena de buenos y malos consejos, y el gran problema es que yo no sé diferenciar unos de otros. Después de todo lo que ha pasado con unos y con otros, eso del bien y el mal a mi sigue sin darse me nada bien. Y mira que doy consejos. Y consejos de los buenos, y lo sé porque mucha gente me lo dice. Pero cuando se trata de mi vida, el mundo le da la vuelta a la tortilla cada vez que quiere, y cuando consigo encontrar algo a lo que aferrarme, tengo que volver a empezar porque esa ya no puede ser una solución. Y volvemos a empezar y a ver los pros y los contras de algo que puede o no tener solución. Y entonces es cuando empiezan las rayadas y los porqués de las cosas, y acabas sin solución e incluso peor de lo que estabas al principio.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Claro que me importas. Y por supuesto que me volvería a arriesgar las veces que hagan falta por ti, pero la vida me ha enseñado demasiadas cosas en estos meses y una de ellas es que en el amor se perdona pero no se olvida. Y aunque me muera de ganas de darte un abrazo, de bailar contigo o incluso de darte un beso, no puedo olvidar que las segundas oportunidades nunca fueron buenas y que yo no me voy a volver a arriesgar ni por ti ni por nadie. Porque ante nada y pese a todo he comprendido que mi felicidad es la más importante y que olvidar por mucho que duela no significa joderme en auto indefinido, si no aplazar lo que conllevaría siendo mi felicidad, para el día de mañana poder ser feliz, con cualquiera aunque no seas tú.