Porque vale la pena ser feliz
Porque vale la pena ser feliz
domingo, 13 de noviembre de 2016
martes, 1 de noviembre de 2016
miércoles, 26 de octubre de 2016
lunes, 24 de octubre de 2016
A su lado las horas parecen segundos y no necesito nada más que sus dedos cogiendo los míos.
Su boca pegada a mi pelo y que fuera diluvie para que nada ni nadie pueda interrumpirnos.
Y permanecer así, tirados en el sofá de su casa eternidades si es necesario.
Teniéndonos el uno al otro, sabiendo que sobra todo lo demás.
domingo, 23 de octubre de 2016
Qué suerte la mía de haberte conocido. De haber podido sumergirme en tu mirada. De saber que aunque entre nosotros había distancia, tenía más poder un te quiero que los kilómetros que nos separaban.
Qué suerte la mía de haberte tenido entre mis brazos. De saber lo que se siente al rozar tus labios. De conocer cada rincón de tu cuerpo y aún así querer explorarlos de nuevo. De no poder dejar de pensar en ti ni cuando me lo proponía.
Qué suerte la mía de haber podido contar contigo, aunque ya no pueda hacerlo más.
jueves, 24 de octubre de 2013
Ya no hay nada normal en mi vida, todo ha cambiado tanto que, hay veces en las que me cuesta reconocer que esta sigue siendo mi vida, a pesar de todo. Los días empiezan con un molesto y sonoro ruido de despertador y no es que acaben mejor. Mientras pasan las horas, un mar de pensamientos me absorben y lo único que soy capaz de hacer es, realizar día tras día lo mismo que el día anterior. Nada cambia, ni se modifica, todo permanece en su sitio día tras día, y eso me mata. La rutina me está matando poco a poco y no sé cuanto tiempo más podrá pasar antes de que explote o acabe cometiendo algún error. Sé que esta fue mi decisión, pero me arrepiento tanto de haberla tomado, que si pudiese, regresaría a cometer todos los errores que he hecho durante mi vida, solo para poder pasar de nuevo por tu lado y sentir que aunque todo se vaya a la mierda, tú continuarás conmigo.
jueves, 14 de febrero de 2013
Dicen que el tiempo todo lo cura, pero lo dudo. Hace meses que huelo el mismo perfume, día tras día, que ella llevaba puesto. Hace meses que veo en cada rincón su preciosa sonrisa y sus ojos azules. Hace meses que sueño con que dormimos juntos, uno al lado del otro, en una misma cama. Hace meses que pienso que ojalá hoy estuviésemos juntos, pero ya está lejos, y dudo que vuelva a tener una oportunidad como la que un día tuve con ella, porque ya no está, la dejé marchar y dudo mucho que ahora él la deje ir.
Dicen que el tiempo todo lo cura, pero lo dudo. Tras un año contra la espada y la pared, cometiendo siempre el mismo error pasional, sé que el tiempo nada puede curar. Que aquí o juegas o te quedas fuera, y yo no estoy dispuesto a dejar de jugar. No estoy dispuesto a dejar de luchar. Que haya perdido la batalla, no significa que haya perdido la guerra. El que no arriesga no gana y yo estoy dispuesto a arriesgarlo todo por ella, aunque eso signifique perder la para siempre.
Dicen que el tiempo todo lo cura, pero lo dudo. Tras un año contra la espada y la pared, cometiendo siempre el mismo error pasional, sé que el tiempo nada puede curar. Que aquí o juegas o te quedas fuera, y yo no estoy dispuesto a dejar de jugar. No estoy dispuesto a dejar de luchar. Que haya perdido la batalla, no significa que haya perdido la guerra. El que no arriesga no gana y yo estoy dispuesto a arriesgarlo todo por ella, aunque eso signifique perder la para siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)