Claro que me importas. Y por supuesto que me volvería a arriesgar las veces que hagan falta por ti, pero la vida me ha enseñado demasiadas cosas en estos meses y una de ellas es que en el amor se perdona pero no se olvida. Y aunque me muera de ganas de darte un abrazo, de bailar contigo o incluso de darte un beso, no puedo olvidar que las segundas oportunidades nunca fueron buenas y que yo no me voy a volver a arriesgar ni por ti ni por nadie. Porque ante nada y pese a todo he comprendido que mi felicidad es la más importante y que olvidar por mucho que duela no significa joderme en auto indefinido, si no aplazar lo que conllevaría siendo mi felicidad, para el día de mañana poder ser feliz, con cualquiera aunque no seas tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario