Porque vale la pena ser feliz

lunes, 9 de julio de 2012

Había visto aquella mirada antes. No era una mirada como las que normalmente hacía. Simplemente se limitó a mirarme de aquella forma sin decir nada durante minutos. Durante más o menos veinte interminables minutos. No sabía que quería, pero no iba a perder toda la tarde con ello, así que me dispuse a hablar justo cuando él también decidió hacerlo. Los nervios empezaron a subir por mi estómago, parecía que las mariposas habían decidido despertar, pero no entendía bien el porqué. Por fin decidió empezar a hablar.
+Tienes alguna idea de porqué estamos aquí?
La pregunta me pilló desprevenida. Me esperaba más un "lo siento, he sido un capullo". O cualquier cosa por el estilo. Pero aquellas palabras no salieron de su boca. Si no que se quedó mirándome atónito. Esperando una respuesta. Decidí complacerle.
-Sí...
+Entonces sabrás porqué te he traído aquí, no?
Otra pregunta estúpida.
-No, y si en vez de hacer preguntar estúpidas cada vez que abres la boca me dices de una vez que  hacemos aquí mejor. No tengo todo el tiempo del mundo.
+Parece mentira que no lo sepas. Que después de todo el tiempo que nos conocemos no te hayas dado cuenta de que cada vez que le ocurría algo a alguno de nosotros veníamos aquí. No sé muy bien el porqué, pero necesitaba tu aprobación para hacer esto. Por eso te he llamado.
Estaba loco. Era lo único que podía pensar en estos momentos de él. Que necesitaba mi aprobación, para qué? No comprendía nada de lo que estaba diciendo. Llevábamos meses sin hablar. Y de repente me trae a este sitio. Al único sitio de toda la ciudad donde los recuerdos todavía duelen.
+Ya sé que voy a hacer con mi vida, me voy.
Sus palabras hicieron que olvidara lo que estaba pensando. Que se iba a donde? Nada de lo que había sucedido ese día tenía sentido; primero su llamada, luego este lugar, y ahora sus palabras. No lograba encajar todo lo que me había dicho para llegar a una conclusión. Cada vez estaba más confusa.
-Que te vas a dónde?
+Fuera de aquí, lejos. Donde el dolor de los últimos meses cese y pueda olvidar lo todo.
-No has contestado a mi pregunta, dónde?
+Italia, Francia, Nueva York, no lo sé, iré donde el mundo quiera que vaya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario