Ya no hay nada que perder. Todo está perdido. Si los mejores amores se pierden, no me extraña que el nuestro se perdiese hace tiempo. Puedes irte a vivir a Madrid o a Barcelona o a donde quieras, por mí como si te vas a la china y no te vuelvo a ver más. Sería lo mejor, así podría olvidarme tranquilamente del último beso, las últimas caricias y el último abrazo. Podría olvidarme de ti y rehacer mi vida sin problemas. Porque mi problema ya se habría ido. No quiero perderte, claro que no, pero ya te he perdido así que ahora todo me da igual. Olvidarte será lo último que haga contigo porque aunque no te des cuenta en esto formamos parte los dos, y tu ya has pasado página, así que ahora me toca a mí. Sería más fácil no tenerte cerca, no saber que estás ahí, pero la vida es dura y hay que aprender a superar los momentos más difíciles, con todas sus adversidades. Por eso hoy seré fuerte, hoy y todos los días. Porque nadie va a conseguir hundirme por mucho que digan o hagan. Porque nadie tiene derecho a elegir por mi. Yo soy la que toma las decisiones de mi propia vida y seguirá siendo así hasta que llegue el final. Ya no hay nada que perder si ya te he perdido a ti.
Septiembre del 2012.
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