Porque vale la pena ser feliz

jueves, 28 de junio de 2012

- Hace tiempo que las princesas no nos manchamos las manos. Y como yo ya no soy princesa de nada y tu dejaste de ser mi príncipe hace mucho tiempo no tienes porqué mancharte las por mi. He crecido y sé hacer las cosas por mi misma. Esa niña pija a la que conociste hace unos cuantos años se ha convertido en alguien que no necesita ni de ti, ni de tus cuidados, así que puedes coger esa moto tan estúpida con la que me hiciste soñar y con la que grité libertad y a su estúpido dueño y largaros de aquí los dos. Ninguno me hacéis falta, ni me la habéis hecho nunca.
+ Sabes que me necesitas, que necesitas mis besos y mis abrazos, mis caricias...
- A si lo olvidaba, olvidaba que eras ese chulo de barrio que nunca escucha, y por el que las mujeres nos derretimos siempre al ver tu sonrisa de "malote". Madura de una vez y escucha TE QUIERO FUERA DE MI VIDA
+ No voy a rendirme hasta que consiga un beso de esos labios que me vuelven loco. Esos labios que llevo recordando desde que me fui, desde hace dos años. Necesito volver a besarte y que me beses. Con esa caracterización que tenían nuestros besos. Suaves, lentos y eternos. Y no pienso largarme de aquí hasta conseguir un beso que me transporte al cielo.
- Deberías saber que has perdido tu oportunidad conmigo y que ya no tienes nada que hacer. Pírate y no vuelvas. He sido yo la que ha llorado día y noche mirando esa ventana para ver si te dignabas a volver algún día, la que te lloraba día y noche y la que dejó de hacer su vida porque sin ti le faltaba el aire. Pírate. Ya me has echo demasiado daño, mejor dicho, ya me hiciste demasiado daño, porque ya me das igual. Pírate, venga, a que esperas?
+ A que dejes de mentir y me beses de una vez...

No hay comentarios:

Publicar un comentario